Viernes, 29 de enero de 2010

Un acercamiento a algunas de las obras de la literatura universal que más secretos encierran en sus líneas.

El Exorcista, William Peter Blatty 1971

Hace sesenta años, William Peter Blatty era un estudiante de literatura inglesa de 20 años, católico, que estaba matriculado en la universidad jesuita de Georgetown, cerca de Washington DC.

A finales del mes de agosto de 1949, The Washington Post llevaba a sus páginas la historia de un niño de catorce años del barrio de Cottage City (Maryland) que, durante 35 días, había sido
sometido a diversas sesiones de exorcismo para expulsarle un demonio del cuerpo.

El relato de los hechos obsesionó al joven Blatty, y más aún cuando descubrió que uno de los sacerdotes que condujeron esos ritos era profesor en su campus: el padre William Bowder. Blatty hizo lo imposible por entrevistarse con él y averiguar más acerca de lo sucedido, pero el padre Bowder apenas contestó una de sus cartas, excusándose por no poderle dar los detalles que quería.
Eso sí, le deslizó un dato que lo mantuvo ocupado durante años: Bowder, junto a los otros dos oficiantes de los exorcismos, llevaron un diario pormenorizado de los hechos. Un diario, naturalmente, que era secreto.


Aquellos folios terminaron por llegar a la sede de la Orden de Jesús en Nueva York, y un insistente Blatty terminó por hacerse con ellos. Impresionado por lo que allí leyó, decidió construir una novela que reflejara aquel angustioso mes de abril de 1949 de combates ininterrumpidos con el diablo. Tardó dos años en escribir su novela. Y en ella muestra un diablo que, a decir del diario, no sólo causó estragos físicos en aquel niño –torsiones corporales imposibles, levitaciones, o dermografías en las que palabras obscenas o terribles aparecían tatuadas sobre su piel-, sino que le inducía cambios de personalidad bruscos. Mutaciones que lo convirtieron en un ser violento, que atacó incluso a uno de los exorcistas clavándole un muelle de su cama en el brazo y desgarrándole parte de sus músculos.
La historia de El Exorcista era tan potente que, convertido en un best seller en Estados Unidos, donde vendió 13 millones de copias, movió al propio Blatty a producir y escribir el guión para una película.
El largometraje fue aún más impactante que el libro. Fue el primer filme de terror nominado a Mejor Película en los Oscars, y aún hoy uno de los más taquilleros de la historia del Séptimo Arte. De hecho, inauguró todo un subgénero cinematográfico llamado “terror satánico”, impactando tanto en la psique colectiva que en los años siguientes a su estreno en 1973, miles de personas se acercaron a sus sacerdotes para reclamar un exorcismo.
Posdata: El diario de los exorcistas fue publicado por primera vez por el historiador Thomas Allen en su libro
Possessed (1985).

Artículo extraido de www.Ikerjimenez.com


Tags: El Exorcista

Publicado por snoopy2 @ 11:03  | Libros de Interes
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