S?bado, 07 de agosto de 2010
La revista Nature publica hoy, 5 de febrero, la noticia del descubrimiento del f?sil de la serpiente m?s grande que existe. En la mina de carb?n, que se encuentra en la Guajira...

Un equipo de cient?ficos de variadas disciplinas han sido los protagonistas del hallazgo en una mina de carb?n abandonada de los restos ?seos fosilizados de este inmenso ejemplar de la friolera de 14 metros de largo y 1,25 toneladas de peso.

La revista Nature publica hoy, 5 de febrero, la noticia del descubrimiento del f?sil de la serpiente m?s grande que existe. En la mina de carb?n, que se encuentra en la Guajira, al otro lado del pa?s, a?n est?n fascinados.

Para hacernos una idea, el tama?o de este serpiente, a la que los cient?ficos han acu?ado como Titanoba Cerrejonensis, le impediria pasar por una puerta y su longitud equivaldr?a a la de un autob?s. Como prueba, podemos observar en la imagen, la clara diferencia entre la vertebra de una Anaconda actual y la de la Titanoba.

As?, se estima que este ejemplar viv?a en la Guajira, en lo que entonces era una selva tropical que ahora no, hace aproximadamente unos 45 - 60 millones de a?os. Seg?n el paleobot?nico colombiano Carlos Jaramillo, perteneciente al Smithsonian Institute y el paleont?logo Jonathan Bloch, del Museo de Historia Natural de Florida, su gran tama?o se debe principalmente a que en aquel momento hist?rico la temperatura de la regi?n estaba entre 30 y 34?C de media, a diferencia de la, muy por debajo, media actual de 28?C.

El descubrimiento justifica, por tanto, c?mo los cambios clim?ticos condicionan y afectan - mucho m?s de lo que se piensa - a todas las especies animales. <<C?mo - seg?n explica David Polly de la Universidad de Indiana - los huesos fosilizados de la serpiente nos ayudar?n a entender la correlaci?n entre el clima. ser? algo muy ?til en vista del momento que estamos viviendo>>.

Tal como explica Jaramillo, una ligera subida de temperatura tiene unas consecuencias profundas en la din?mica animal. Tal es el caso de ballenas azules o lib?lulas, cuya evoluci?n ha ido disminuyendo sus dimensiones considerablemente. Por no mencionar a los dinosaurios, cuya desaparici?n vino de la mano del clima.

As?, resulta l?gico que los animales de sangre fr?a saliesen beneficiados por aquel entonces, ya que a mayor calor, la sangre animal es m?s caliente y el metabolismo tiene que hacer mejor esfuerzo para desarrollarse, lo que permitir?a un mayor volumen.

Y del mismo modo, tiempo atr?s ya hab?an sido encontradas en esa misma mina los restos de huesos f?siles de cocodrilos y tortugas, que naturamente, tambi?n eran de tama?os descomunales.

Dicen los cient?ficos que ha sido una suerte encontrar estos restos junto al carb?n del yacimiento, puesto que resulta harto dif?cil encontrar f?siles, puesto que la roca madre en los bosques tropicales se encuentra muy profunda, "sepultada" por la materia org?nica procedente de millones de a?os de biomasa forestal.

<<De esta forma - afirma el profesor de Ecolog?a y Biolog?a Evolutiva de la

Universidad de Cornell, Harry Green -, el hallazgo nos permitir? conocer m?s las implicaciones del clima de entonces con la comprensi?n de la vida en los tr?picos>>.

En el caso de la Titanoba Cerrejonensis, hablamos de una boa constrictor que ha sido clasificada dentro del grupo de las anacondas, pertenecientes a la familia de las boas. Hasta ahora, la mayor anaconda encontrada ten?a 9 metros de largo y 140 kg de peso y, aunque existen referencias de ejemplares hembras m?s voluminosos- hasta 12 metros de longitud -, la Titanoba ha superado todo los r?cords.

Incluso es curioso que no se trata de una serpiente venenosa, sino que su modus operandi a la hora de alimentarse es capturar a las presas y oprimirlas hasta dejarlas sin aire. Una vez asfixiadas, las engulle enteras y requiere de varios d?as para procesar su digesti?n.

As? las cosas, y dado el hallazgo y las particulares conclusiones en relaci?n al clima, ser?a una divertida locura imaginarnos que, seg?n la evoluci?n natural, condicionada por los bruscos cambios clim?ticos de los que estamos siendo part?cipes, nos iremos convirtiendo en seres cada vez m?s y m?s peque?os. Quiz?s alg?n d?a, la cinta del estadounidense Jack Arnold El incre?ble hombre menguante (1957) sea algo m?s que una realidad ficticia o un manifesto prof?tico. Qui?n sabe. En cualquier caso, nuestros ojos no llegar?n a verlo.


Publicado por snoopy2 @ 17:39  | Curiosidades
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