Jueves, 26 de agosto de 2010
Serge Abrahamovitch Voronoff, ruso apasionado de la ciencia, consigui? injertar gl?ndulas animales en humanos, avanzando en la lucha contra el envejecimiento.

Del mismo modo que existieron muchos cient?ficos fascinados en la investigaci?n relacional entre primates y humanos, existi? uno realmente peculiar, Serge Abrahamovitch Voronoff. Este ruso que m?s tarde crecer?a en Francia, mostrar?a desde peque?o su gran pasi?n por la ciencia, hasta que a finales del siglo XIX se mud? a Egipto, donde durante mucho tiempo, se dedic? a la plena observaci?n del comportamiento de eunucos o castrados. Seg?n Voronoff, al observarlos con detenimiento, comprobaba que la extirpaci?n de sus test?culos les hab?a causado directamente un gran debilitamiento f?sico. Esto le llev? a experimentar durante a?os con la realizaci?n de implantes. Por entonces, ya se cre?a que la clave del envejecimiento se encontraba en las gl?ndulas sexuales, pero el tema de los transplantes era pr?cticamente nulo, por lo que cuando Voronoff plante? el xenotransplante ? transplantes entre individuos de distinta especie, algo que a d?a de hoy se considera viable de cara al futuro -, lo menor fue llamarle hereje. As?, comenz? experimentando con su propio cuerpo, inyect?ndose tejido de perro y rat?n, hasta que poco a poco ir?a centrando mayormente su investigaci?n. A su vuelta a Europa, comienza provini?ndose de test?culos de simios de los zool?gicos, por lo que ya en 1920, concretamente el 12 de junio de ese a?o, Voronoff realizar?a su primer xenotransplante de test?culos de chimpanc? injertados en un escroto humano, lo que le llevar?a a ser laureado por la revista ?Time?. Gracias a una estupenda campa?a publicitaria en torno al ?rejuvenecimiento?, alrededor de 1930 se cuentan por miles las personas que ya hab?an pasado por su bistur?. El procedimiento quir?rgico era el siguiente: Voronoff colocaba a paciente y primate en paralelo. Aplicaba anestesia local al hombre, extra?a las gl?ndulas al mono y las cortaba en seis finas lonchas que posteriormente injertaba en los test?culos del hombre. Seg?n esto, a las pocas semanas, los tejidos del primate eran reabsorbidos y el fluido hormonal del hombre se naturalizaba, resultando mayor cantidad de cabello, mejor vista y tensi?n m?s baja. Tras el ?xito inicial, Voronoff empieza a exhibir su obra mostrando fotograf?as de sus pacientes antes y despu?s de cada intervenci?n. Un caso curioso fue el del dramaturgo Anatole France ? premio Nobel ? que, tras ser tratado por Voronof, cuando contaba con 61 a?os, despierta en ?l el deseo sexual y consigue su primera erecci?n despu?s de 10 a?os de infructuosos intentos e impotencia total. As? Voronoff, satisfecho de sus resultados, pretende construir un parque tem?tico de chimpanc?s para poder suministrar sus intervenciones y decide escribir un libro en el cual dar?a aliento a cientos de millonarios aquejados de impotencia. Llegar?a a realizar unas 550 intervenciones en su cl?nica especializada que situ? en Italia, hasta que poco a poco se fue fraguando entre los estudiosos del tema las cr?ticas a Voronoff con respecto al pobre seguimiento que hac?a de los pacientes. A finales de 1951, Voronoff morir?a en Suiza debido a una serie de complicaciones acarreadas por una ca?da que sufri?, Cuatro a?os despu?s de su muerte, ya se hablaba de aquello que se dio en llamar ?s?ndrome? o ?efecto placebo?, posteriormente detallado por Henry K. Beecher para aclarar los ?milagros? de Voronoff. M?s tarde, se lleg? a decir incluso que Voronoff habr?a sido el responsable del contagio del SIDA en los 90. Fuese lo que realmente fuese, una cosa est? clara. Voronoff aport? valent?a a los anquilosados esquemas cient?ficos de la ?poca. Si despu?s se trataba de placebo o no, nunca lo sabremos, pero esto report? frescura a las investigaciones y, sobre todo, evoluci?n pues, ya se sabe, sin valent?a, no hay avance.


Publicado por snoopy2 @ 9:51  | Curiosidades
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios